Todo comenzó
Todo comenzó un día en horas de la tarde,cuando todavía quedaba un
pedazo de cielo debajo del sol que estaba debajo del cielo.Ella no
iba a la plaza por ningún motivo en especial.Estaba sola.Caminaba
en dirección contraria a él pero por la vereda del frente.El la miró
y notó que era muy jóven y mientras terminaba el cigarrillo pensó
que tal vez por eso no la acompañaba nadie.
Caminó como de costumbre derecho a buscar su estipendio que no era
más que una copa y los vicios.La jornada había terminado y
era hora del refrigerio.La paga viene después que acaba el día y él
veía con buenos ojos el fruto de su trabajo.
No era un ganapán.Eso estaba claro.Su posición era bastante buena.
Pero su yugo era liviano.Y ambas cosas le gustaban ciertamente y
las defendía a capa y espada.Pero a muchos le parecía que nunca
había hecho nada para llegar a ese estatus.
Lo cierto es que lo quiera o no la gente él estaba ahí desde eones.
Nadie sabía cuánto tiempo hacía que lo veían ahí.Desde siempre.Era
como parte del decorado.Pero a veces se hacía algún buen trabajo y
el patrón le agradecía por sus servicios.
Al respecto esa tarde el patrón le preguntó qué tanto le gustaba su
paga a lo que él replicó,como aquella niña que pasó.Y el patrón le
dijo entonces y dime ¿a quién amas más a la niña o a tu bandera?No
lo dudo ni un momento le replicó,a mi bandera.
Y fue que no acabó de cruzar la calle que encontró una bandera y no
pudo evitar levantarla,la miró y sonrió.Y siguió su camino que no
era muy largo y pidió lo de costumbre.La dama le dijo: Estoy gorda
a lo que él replicó y para cuándo espera y ella le contestó: yo no
espero más ya y usted para cuándo? Y el dijo: yo argentino.
pedazo de cielo debajo del sol que estaba debajo del cielo.Ella no
iba a la plaza por ningún motivo en especial.Estaba sola.Caminaba
en dirección contraria a él pero por la vereda del frente.El la miró
y notó que era muy jóven y mientras terminaba el cigarrillo pensó
que tal vez por eso no la acompañaba nadie.
Caminó como de costumbre derecho a buscar su estipendio que no era
más que una copa y los vicios.La jornada había terminado y
era hora del refrigerio.La paga viene después que acaba el día y él
veía con buenos ojos el fruto de su trabajo.
No era un ganapán.Eso estaba claro.Su posición era bastante buena.
Pero su yugo era liviano.Y ambas cosas le gustaban ciertamente y
las defendía a capa y espada.Pero a muchos le parecía que nunca
había hecho nada para llegar a ese estatus.
Lo cierto es que lo quiera o no la gente él estaba ahí desde eones.
Nadie sabía cuánto tiempo hacía que lo veían ahí.Desde siempre.Era
como parte del decorado.Pero a veces se hacía algún buen trabajo y
el patrón le agradecía por sus servicios.
Al respecto esa tarde el patrón le preguntó qué tanto le gustaba su
paga a lo que él replicó,como aquella niña que pasó.Y el patrón le
dijo entonces y dime ¿a quién amas más a la niña o a tu bandera?No
lo dudo ni un momento le replicó,a mi bandera.
Y fue que no acabó de cruzar la calle que encontró una bandera y no
pudo evitar levantarla,la miró y sonrió.Y siguió su camino que no
era muy largo y pidió lo de costumbre.La dama le dijo: Estoy gorda
a lo que él replicó y para cuándo espera y ella le contestó: yo no
espero más ya y usted para cuándo? Y el dijo: yo argentino.

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